De vez en cuando, dejo a Kira y Piwi en el suelo de mi habitación para ver qué hacen. Les dejo algunas cosas para que jueguen. Pues no les hacen ni caso, se dedican a picotear el suelo, y luego, subirse a la cesta de la ropa sucia ¡para ponerse a morderla!

No hay comentarios:
Publicar un comentario