Al final, tal como comenté en el post
en el que hablaba de su llegada, se llamarán
Kira la hembra lutina, y
Piwi el macho carablanca.
Por la noche tapamos un poco la jaula para que tuvieran más oscuridad. Ésta mañana hemos re-decorado más la jaula y la hemos limpiado.
Mientras, hemos dejado que volaran un poco. Kira estaba tranquila, pero Piwi se ha chocado con la ventana y se ha caído al suelo. Por suerte no parece que haya sido grave. Como no sabíamos qué iba a pasar durante los primeros días, aceptamos a que el criador le cortara un poco las plumas de las alas.
Al meterlos de nuevo él se ha subido a la pared y ha empezado a mordisquear la cuerda del juguete. Ella ha trepado por la escalera y se ha quedado ahí quieta.